domingo, 2 de febrero de 2025


 

La hegemonía de Macedonia.
El eje de la historia de Grecia, centrado mucho tiempo entre Atenas y Esparta, se iba a trasladar hacia el norte. En 359 a. C., Filipo II (un admirador de las tácticas de Epaminondas) ascendió al trono de Macedonia, reino al norte de Tesalia habitado por pastores y rudos montañeses que hasta ese momento no habían contado para nada en los asuntos helénicos. En 357 Filipo conquistó la colonia de Anfípolis, por lo que Atenas le declaró la guerra. La lucha continuaría hasta el 346, año en que se firmó la paz de Filócrates. En este intervalo hubo otras dos guerras, ambas desastrosas para la suerte de Grecia: la "guerra social" (357-355), en la que las ciudades de la nueva Liga Délica se sublevaron contra Atenas y mantuvieron su independencia frente a las ambiciones atenienses; y la "guerra sagrada" (356-346), entre los focenses, que emplearon los tesoros sagrados de Delfos para pagar soldados mercenarios, y Tebas.
En el año 348 a. C., Filipo capturó Olinto y derrotó después a los focenses. Pero en 340 Atenas, temerosa de la influencia que estaba alcanzando Macedonia entre los demás estados griegos, declaró de nuevo la guerra a Filipo. El célebre orador Demóstenes hizo todo lo posible para unir a los griegos contra el rey macedonio y consiguió cierto éxito. Los tebanos y los atenienses se unieron, y se formó también una alianza con Bizancio, que fue arrebatada a Filipo. La batalla decisiva, sin embargo, se produjo en 338 en Queronea: los aliados griegos fueron derrotados y Grecia pasó al dominio de Macedonia. Esparta, a pesar de que estaban en juego las libertades de Grecia, no participó en la guerra.
A continuación Filipo se propuso reorganizar a las ciudades griegas, exceptuando a Esparta. A tal fin se convocó en Corinto un congreso del que el rey macedonio salió reconocido como caudillo de Grecia y se hicieron preparativos para invadir Persia. Pero en el verano de 336 fue asesinado Filipo. Los griegos esperaron entonces recuperar su libertad, pues Alejandro, hijo y sucesor de Filipo II, era joven y desconocido por completo. Pronto quedarían desengañados.
En el otoño de 336 se presentó Alejandro en Grecia al frente de un ejército. Un segundo congreso convocado en Corinto no tuvo más remedio que admitir su supremacía. Alejandro volvió luego su atención a las tribus bárbaras del norte de Macedonia y llegaron noticias a Grecia de que había muerto en batalla contra los ilirios. Tebas se sublevó inmediatamente, sitió a la guarnición macedónica en la ciudadela y llamó en su ayuda a Atenas y al Peloponeso. Pero Alejandro regresó a Grecia con todas sus fuerzas y en un tiempo increíblemente corto: en 335 Tebas fue ocupada y destruida (menos la casa del poeta Píndaro). Alejandro pudo entonces llevar a efecto su gran proyecto de invasión del Imperio persa.
Fuentes: "Historia de Grecia" (Hermann Bengtson).
Imagen: Guerreros macedonios.

8 comentarios:

  1. Muy interesante. No recordaba los inicios de Alejandro. Muchas gracias por su historia.

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    1. El siguiente capítulo será precisamente la biografía de Alejandro Magno.

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  2. Muy interesante!!

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  3. Muchas gracias por compartir la historia, ese hombre ya era su destino.

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  4. Un gran trozo de historia en el ascenso de Macedonia.

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  5. Alfonso Restrepo Villada2 de febrero de 2025 a las 11:46

    Que buena historia , gracias.

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  6. LIBERTAD
    NO
    CONOZCO
    LA
    LIBERTAD
    SI NO
    DE
    ESTAR
    PRESO
    EN
    ALGUIEN
    CUYO
    NOMBRE
    NO
    PUEDO
    OIR
    SIN
    ESCALOFRÍOS
    ALGUIEN
    POR
    QUIEN
    ME
    OLVIDO
    DE
    ESTA
    EXISTENCIA
    MEZQUINA
    POR QUIEN
    EL
    DÍA
    Y
    LA
    NOCHE
    SON
    LO
    QUE
    QUIERA
    Y
    MI
    ESPÍRITU
    Y
    MI
    CUERPO
    FLOTAN
    EN
    SU
    CUERPO
    Y
    ESPÍRITU
    COMO
    LEÑOS
    PERDIDOS
    EN
    EL
    MAR
    ANEGA
    O
    LEVANTA
    LIBREMENTE
    CON
    LA
    LIBERTAD
    DEL
    AMOR
    LA
    UNICA
    LIBERTAD
    QUE
    ME
    EXALTA
    LA
    UNICA
    LIBERTAD
    POR
    LA
    QUE
    MUERO

    L. CERNUDA.
    1931.







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