ARISTÓTELES (384-322 a. C.) fue un eminente filósofo griego y uno de los más grandes pensadores de todos los tiempos. Nació en Estagira, una colonia griega en la costa de Tracia. Su padre era el médico personal de Amintas (rey de Macedonia y abuelo del futuro Alejandro Magno). La influencia paterna le encaminaba a seguir estudios de medicina, pero la vocación del joven estudiante cambió de rumbo al establecerse en Atenas (368 a. C.). Allí se hizo discípulo de Platón y durante veinte años estudió y enseñó en la Academia. En 347, tras la muerte de su maestro, Aristóteles se instaló en Asia Menor, en la corte del tirano Hermias, con cuya hija Pitea contrajo matrimonio. Sin embargo, sus planes para una vida familiar y dedicada a la enseñanza se vinieron abajo cuando los persas invadieron el reino y mataron a Hermias. Huyendo de ellos, nuestro personaje residió por algún tiempo en la isla de Lesbos, lugar en el que falleció su esposa, hasta que en 343 Filipo II lo llamó a Pella, capital de Macedonia, para hacerse cargo de la educación del príncipe Alejandro.
Al subir su pupilo al trono (336), Aristóteles consideró acabada su labor y regresó a Atenas, donde fundó el Liceo, una escuela que competía con la Academia platónica y en la que escribió la mayor parte de sus obras. Su forma de enseñanza se llamó "peripatética", debido a que consistía en conversaciones entre maestro y alumnos paseando por la columnata que rodeaba el edificio del Liceo. Muerto Alejandro Magno en 323, hubo en Atenas un violento movimiento antimacedónico y Aristóteles, que siempre había mantenido vínculos financieros y de amistad con el Rey de Macedonia, fue acusado de "impiedad". El filósofo se vio obligado a abandonar la ciudad, declarando que "no deseaba que Atenas se manchase por segunda vez con un crimen contra la filosofía" (en alusión a la condena de Sócrates). Refugiado provisionalmente en la ciudad de Calcis (Eubea), la muerte le sorprendió al año siguiente en circunstancias que aún hoy permanecen poco claras.
De la vida privada de Aristóteles se conoce más bien poco, excepto que mantuvo una relación sentimental con Erpilis, célebre hetaira de aquella época. De carácter frío y reservado, sus días desgranaban una invariable rutina de clases, conferencias y composición incesante de obras literarias. Se sabe, eso sí, que tenía la manía de coleccionar anillos, con los cuales cubría sus dedos por completo.
Aristóteles escribió acerca de lógica, física, astronomía, biología, psicología, metafísica, ética, política, economía y estética. Sus escritos, verdaderamente enciclopédicos, sentaron así los cimientos de todas las ciencias y ramas de la filosofía hoy conocidas, y muchas opiniones suyas se tienen todavía por válidas. El "Organon", tratado de lógica, se considera su obra maestra. Otras obras famosas son "Física", "Partes de los animales", "De Ánima", "Política", "Ética a Nicómaco", "Poética" y "Constitución de Atenas".
El pensamiento de Aristóteles difiere del de su maestro Platón y, en cierto modo, constituye una réplica. Si en Platón la realidad última de todo ser es la "Idea", para Aristóteles el mundo está constituido por "Substancias", cada una existente en sí misma. La distinción entre materia y forma es fundamental en la filosofía aristotélica, como lo es la diferencia entre lo actual y lo potencial. El filósofo estagirita creía en que el mundo tiene una finalidad, cuya causa primera y objetivo final es de naturaleza divina. En cuanto a la política, Aristóteles se muestra menos radical que Platón y defiende una forma de gobierno intermedia, que evite la tiranía del poder aristocrático y los excesos demagógicos de la democracia, extremos ambos ciertamente indeseables para la vida social.
La influencia de la filosofía de Aristóteles en la historia posterior se produjo, sobre todo, a partir del siglo XIII, cuando, a través de la difusión que les dieron el árabe Averroes y el judío Maimónides, sus ideas pasan a ser consideradas como autoridad suprema en todas las ramas del saber. Santo Tomás de Aquino, por su parte, trató de armonizar la teología cristiana con el pensamiento aristotélico, estructurando la llamada "Filosofía Escolástica", cimiento durante mucho tiempo de la civilización occidental, hasta que se produjo contra ella la reacción de racionalistas como Descartes. En épocas más recientes ha surgido un vigoroso movimiento, el "neo-escolasticismo", que no hace sino subrayar la vigencia que Aristóteles conserva actualmente en la filosofía, la ciencia, la crítica literaria y el pensamiento social.
Fuentes: "Introducción a Aristóteles" (G. Reale).
Imagen: Retrato escultórico de Aristóteles.